Impulsando la efectividad de las vacunas con el uso de simbióticos


Photo: luismmolina

as aves son altamente suscep-tibles a numerosas infecciones y enfermedades causadas por una diversidad de microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos. La vulnerabilidad de las aves a estas infecciones es particularmente alta en sistemas intensivos de cría comercial de aves en todo el mundo. En ausencia de un sistema inmune efectivo, las aves apenas serían capaces de sobrevivir en un ambiente tan hostil.

El sistema inmune aviar

El sistema inmune de las especies aviares es bastante particular ya que no posee ganglios linfáticos sino agregados linfáticos a lo largo del tracto gastrointestinal (TGI) y otras superficies mucosas. El tejido linfático asociado al TGI (GALT, por sus siglas en inglés) alberga aproximadamente 65 a 70% del sistema inmune de las aves. Esto significa que además de las funciones digestiva y de absorción, el tracto gastrointestinal es considerado también el principal órgano inmunitario de las aves.

Desarrollo natural del sistema inmune

En condiciones naturales, los pollos nacen muy cerca de las gallinas madres, lo que les permite comer y beber apenas salen del cascarón. La microflora de la gallina madre también coloniza el tracto gastrointestinal de los pollos jóvenes. La temprana alimentación y colonización de la microflora tiene efectos muy positivos en el desempeño productivo y en la maduración del sistema inmune de las aves.

Colonización moderna, más lenta

La producción avícola moderna no permite que los pollos recién nacidos entren en contacto con las gallinas madres, lo que retrasa el desarrollo de la microflora intestinal y el sistema inmune en 3 semanas o más. La falta de establecimiento de la microflora intestinal abre la puerta a la colonización entérica por parte de patógenos, tornando a los pollos susceptibles a infecciones y enfermedades.

Efectos positivos de los probióticos en la inmunidad

Los probióticos a base de bacterias acidolácticas apoyan de varias maneras al sistema inmune de las aves. Desempeñan un papel importante en el desarrollo y establecimiento de la microflora intestinal y estimulan la rápida maduración del sistema inmune. Esto ayuda a que las aves respondan mejor a las vacunas y también a que se defiendan frente a las infecciones. Los probióticos también tienen un papel importante para combatir enfermedades e infecciones.

Comensales y probióticos siempre son detectados por las células inmunitarias, donde las células presentadoras de antígenos como macrófagos, células dendríticas y células B muestrean estas bacterias beneficiosas, e inducen inmunomodulación local específica con la activación de las células B para producir IgA secretora contra estas bacterias beneficiosas que pueden consi-derarse inocuas y no inflamatorias en el ambiente sistémico y de la mucosa (tolerancia oral). Los probióticos ayudan a que las células inmunitarias del huésped reconozcan mejor y eliminen los patógenos nocivos. Una mejor tolerancia implica menor energía invertida en la inflamación, dejando más energía para ser dirigida al crecimiento.

Interacción entre probióticos y vacunas

En humanos se ha trabajado a mayor profundidad, para analizar el efecto de los probióticos en respuesta a las vacunas. Por ejemplo, se observó un gran incremento en los títulos de anticuerpos IgA e IgG séricos específicos para una vacuna en individuos que recibieron probióticos a base de Lactobacillus y Bifidobacterium con vacunas contra Salmonella typhi y cólera, en comparación con aquellos que sólo recibieron la vacuna (Paineau et al., 2008, Maidens et al., 2012).

De modo similar, aunque en menor grado, se han realizado algunos trabajos en aves. Por ejemplo, Methner y otros (2000) encontraron que la administración de la vacuna viva contra Salmonella antes o simultáneamente con los probióticos ofrecía la mejor protección frente al desafío experimental con Salmonella como resultado del desarrollo de una respuesta inmunitaria más fuerte.

Los simbióticos contribuyen aún más al éxito de los probióticos

Los beneficios de los probióticos, o bacterias beneficiosas, para apoyar la microflora intestinal están bien documentados. Los prebióticos son ingredientes no digeribles que impactan positivamente al huésped al estimular selectivamente el crecimiento o la actividad de una o varias bacterias beneficiosas del intestino. Los simbióticos combinan prebióticos y probióticos a fin de proporcionar mayores beneficios a los animales.

Ensayo con la vacuna contra BI

Un estudio realizado en la Universidad de Kasetsart, Tailandia, evaluó el efecto de PoultryStar®, el primer producto simbiótico multiespecie específico para aves autorizado en la Unión Europea, frente a la flavomicina (un antibiótico) y a un control negativo, en el desempeño productivo y el estado inmunitario de los pollos de engorde luego de la vacunación contra la bursitis infecciosa (BI) el día 14. En comparación con los otros grupos de ensayo, PoultryStar® incrementó el desempeño además de aumentar los títulos de los anticuerpos contra BI, lo que indica una sobreregulación del estado inmunitario de las aves (Cuadro 1).

Cuadro 1. Parámetros de desempeño luego de 45 días y estado inmunitario luego del programa de vacunación contra la bursitis infecciosa (BI)

*IP (Índice de Productividad de los Pollos) = (Viabilidad [%] x Peso vivo [kg]/edad [d]/TCA) x 100
Fuente: Ensayos de BIOMIN, Universidad de Kasetsart, Tailandia, 2005

Ensayo del VBIA y VEN

Se encontró un efecto similar en la respuesta a la vacuna en un estudio de campo reciente donde las aves se separaron en dos casetas y cada caseta en dos grupos; un grupo PoultryStar® y un grupo control. El primer día, todos los grupos recibieron la vacuna contra el virus de la enfermedad de Newcastle (VEN) y el virus de la bronquitis infec-ciosa aviar (VBIA) en la incubadora, seguidas de la vacuna contra el VEN el día 15. En los días 35 y 42, se encontró que los títulos de la vacuna contra el VEN eran mayores en los grupos tratados con simbióticos (Figura 1).


Figura 1. Efectos de la administración de PoultryStar® en los títulos de la vacuna contra el virus de la enfermedad de Newcastle (VEN) en los días 35 y 42 frente al grupo de control.
Fuente: Ensayos de BIOMIN, Poulpharm, Bélgica, 2014

Más para descubrir

No se comprende plenamente la forma en que los simbióticos mejoran la respuesta a las vacunas. Los efectos positivos de los simbióticos pueden deberse al hecho de que los probióticos funcionan como adyuvantes de las vacunas (dirigiendo la respuesta inmunitaria) y como facilitadores de un retorno a la homeostasis de los tejidos luego del desafío patógeno. Asimismo, la diversidad y composición de la microflora intestinal también puede influir en la eficacia de las vacunas orales. El fracaso para desarrollar inmunidad protectora con las vacunas en determinadas regiones geográficas podría deberse entre otras razones, a la composición de la microflora intestinal (Valdez et al., 2014). Combinar probióticos con vacunas tiene un efecto positivo o en ocasiones carece de efecto sobre la respuesta a la vacuna, ya que la respuesta depende de las cepas probióticas usadas (Maidens et al., 2012).

Conclusión

Dado el creciente interés por el uso de probióticos en la producción animal, es importante comprender el papel que desempeñan en modular el sistema inmune de las aves. Si bien la actividad inmunomoduladora de los probióticos aún no se comprende plenamente, los mismos pueden incrementar la respuesta inmunitaria de las aves luego de la vacunación.